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Dark Patterns

Hace un tiempo hablamos en este blog sobre los dark patterns, o dark UX: un conjunto de técnicas y herramientas que sirven para mejorar las experiencias de las personas cuando interactúan con servicios o productos digitales, pero que también son utilizadas para engañar a los usuarios y obtener beneficios a costa de su buena fe. Se las conoce como “dark” u oscuras, no solo porque no son éticas, sino porque la persona no es consciente de la manipulación.

El término Dark Pattern fue creado por Harry Brignull en 2010, en pleno boom de los websites de e-commerce y viajes, después de notar que estas técnicas estaban siendo utilizadas por diferentes empresas para inducir a los usuarios a realizar compras que no deseaban o suscribirse a servicios cuyo costo no estaba claramente expuesto o de los cuales era casi imposible darse de baja, entre otros objetivos deshonestos.

Con el paso del tiempo, estas prácticas se extendieron a otras plataformas digitales como redes sociales, juegos y aplicaciones móviles, con el objetivo de capturar y mantener la atención del usuario, recopilar datos personales y mostrar anuncios.

Engaños al consumidor, ayer y hoy

Este tipo de manipulación no es nueva. El mundo de la publicidad y el marketing la usa desde hace mucho tiempo, pero estudios recientes argumentan que estas maniobras se exacerban en los entornos digitales, aumentando las posibilidades del usuario de sufrir pérdidas monetarias, invasión a su privacidad y reducción de la capacidad de tomar decisiones en modo independiente.

A las doce categorías de dark patterns creadas en un principio por Brignull, se han ido agregando otras. También se han ampliado y mejorado las definiciones originales. Además, diversos estudios han sumado evidencia a través de metodologías más rigurosas, siendo el de la universidad de Princeton uno de los más recientes y exhaustivos al analizar más de 11.000 sitios web de e-commerce en busca de usos de dark patterns a gran escala.

Esta compañía de viajes oculta la opción de rechazar la compra de seguros del viajero en el menú para seleccionar el país de residencia del usuario. Fuente

Dark patterns y el derecho a la privacidad

Un avance importante es que, en esta expansión de categorías que mencionamos antes, se han introducido algunas relacionadas específicamente con los campos de la privacidad y los datos personales. Estos dark patterns han sido denominados maliciosos (Conti and Sobiesk) o “dark strategies” (Bösch) e incluyen:

  • Privacy zuckering: engañar al usuario para que comparta públicamente más información privada sobre sí de lo que realmente pretendía.
  • Confusión: hacerle preguntas al usuario o presentarle información que no puede entender.
  • Ofuscación: ocultar información y elementos de la interfaz.
  • Registración forzada: requerir la creación de una cuenta para acceder a alguna funcionalidad.
  • Estipulaciones legales ocultas (Hidden Legalese Stipulations): esconder información maliciosa en largos textos de Términos y Condiciones.

De todos estos dark patterns que podemos encontrarnos cuando navegamos, usamos aplicaciones o jugamos, los relacionados con nuestra privacidad son los más insidiosos. Un estudio reciente del Norwegian Consumer Council (Frobrukerrådet) analizó cómo los diseños de las interfaces de Google, Facebook y Windows 10 obstaculizan la selección de opciones de privacidad por parte de los usuarios, desalentando el ejercicio del derecho a la privacidad.

Entre los hallazgos figuran configuraciones intrusivas seleccionadas por defecto, textos confusos, ocultamiento de opciones de configuración privacy-friendly, opciones del tipo “tómelo o déjelo”, y arquitecturas de la decisión donde seleccionar opciones de privacidad requieren mayor esfuerzo por parte del usuario.

Esta app no solo presenta la opción de mayor privacidad (limitar el seguimiento) como perjudicial para el usuario, sino que también ofusca el botón de Aceptar haciéndolo aparecer deshabilitado. Fuente

Los pop-ups diseñados para alejar al usuario de opciones de privacidad más restrictivas, o la velada amenaza de pérdida de funcionalidad si el usuario no elige las opciones más invasivas, son algunos de los dark patterns que se utilizan para hacer que el usuario comparta la mayor cantidad posible de información.

En este ejemplo vemos como Twitter advierte a sus usuarios sobre el riesgo de que la app deje de ser gratis si no se habilita la opción de publicidad personalizada (tracking de actividad), pues es la publicidad lo que sostiene su modelo de negocios. En realidad, seguirán mostrando anuncios, aunque menos relevantes. Fuente

¿Es posible asegurar un diseño ético?

Los gobiernos y agencias gubernamentales en el mundo están adoptando medidas para la protección del derecho a la privacidad y la protección de datos en el ámbito digital.  El derecho a la privacidad está consagrado en el Convenio Europeo de Derechos Humanos y protegido a través de la legislación europea de protección de datos. En Argentina, la ley 25.326 de Protección de Datos Personales es la principal legislación existente en materia de privacidad, sancionada a fines del año 2000.

Según Brignull, el saber cómo funcionan los dark patterns es el mejor modo que tenemos de defendernos y de evitar ser manipulados. Debemos tener presente que los dark patterns nos afectan a todos, pero hay sectores más vulnerables, como niños y adolescentes, ancianos, personas con discapacidades varias, personas con patologías de adicción (jugadores, compradores compulsivos) que pueden verse severamente afectados tanto en lo monetario como en lo emocional.

Como diseñadores UX debemos mostrar que es posible aplicar buenas prácticas de diseño y research y obtener resultados positivos tanto para las empresas como para las personas.

Difundir y educar sobre estas técnicas y estrategias oscuras, es la mejor forma de luchar contra ellas y de aportar nuestro granito de arena. Informando, denunciando y aconsejando siempre, podremos guiar a los usuarios hacia un uso avisado y consensuado de la tecnología.

Claudia Cabrera

Claudia Cabrera es UX Designer en intive desde octubre 2019. Diseñadora gráfica graduada en la Universidad de La Plata, Claudia descubrió que su interés en las personas y sus historias de vida pueden ayudar a crear mejores productos a través del diseño centrado en el usuario.

Desde entonces, se ha dedicado a aprender cómo los productos y servicios que creamos impactan la vida de las personas y a crear soluciones que les faciliten la vida.

Sumado a esto, Clau es voluntaria en el capítulo local de Interaction Design Association (IxDA), una organización de voluntarios dedicada a la difusión de la disciplina del diseño de interacción.

Fuera de la oficina, Clau es mamá de una hija y dos gatos, fanática del kpop y aficionada a la ciencia ficción.

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